Para ser eficientes, es necesario entrar en un circulo vicioso que es medir, controlar y ahorrar. No necesariamente por ahorrar somos mas eficientes, porque si no controlamos ni somos conscientes a que destinamos la energía, es probable que sigamos derrochando.

Cada edificación es diferente, tiene vida propia y cada una adolece de diferentes síntomas. No existe una solución universal, sino que es necesario analizar cada caso. Por eso, ponemos a tu disposición nuestros recursos, analizamos los consumos energéticos, los hábitos y usos de las instalaciones. Con eso podemos crear un mapa real y trazar un plan de actuación. Una vez implementado podrás ver el ahorro.

Pero como ya hemos dicho, no acaba ahí, una vez realizadas las medidas de mejora, seguiremos analizando el consumo para garantizar que cumplimos con lo proyectado. Incluso durante ese período, siempre que sea una mejora, realizaremos ajustes en la regulación para que el ahorro sea mayor.